Aunque aparentemente banal, este asunto ha sido tema de investigación de importantes estudiosos, y ha intrigado a muchas otras personalidades, Álvaro Cunqueiro, por ejemplo.

  Pero el enigma  parece que ha sido resuelto, y el problema del ombligo de las sirenas ya no es tal, ya que, al menos en sus orígenes había dos tipos de sirenas, las que tenían ombligo y las que no.

 Las sirenas de la mitología greco-romana, citadas en la Odisea, eran mitad mujer y mitad pájaro, y éstas son las que carecen de ombligo.

 Las sirenas de la mitología nórdica, eran mitad mujer y mitad pez y éstas poseían ombligo

 

    (Información extraída de la revista Clij de literatura infantil y juvenil, año 2, nº 4)

El caso del gato de Cheshire, que sonrie, y el de los gatitos que tienen por costumbre tomar una línea de autobus habitual, sin la compañía de sus dueños. ¡Sólo pasa en Inglaterra!

Leer más...