Europa, hija de Agenor y Telefasa jugaba con sus compañeras en las playas de la ciudad fenicia de Tiro, cuando Zeus  (Júpiter), la vio y quedó prendado de ella.

Zeus, sabía que ella lo rechazaría, así que se transformó en un hermoso toro blanco con cuernos parecidos a la luna creciente, rindiéndose a los pies de ésta.

 

La joven al principio acarició su lomo y luego montó en su espalda. En ese momento Zeus se adentró en el mar llegando a Creta, que fue así denominada, así como toda la tierra del norte del mediterraneo.

 

Cuando Europa murió  el toro fue convertido en una constelación e incluido en el Zodíaco.